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Comunicado urgente 2023

Con gran pesar (mentira), les informo de que habiendo prácticamente agotado todas mis reservas de paciencia, mano izquierda, empatía, saber estar y sonrisas forzadas en mis primeros cuarenta años de vida, me veo forzada (mentira, básicamente no me da la gana) a restringir este tipo de reacciones y comportamientos por tiempo ilimitado.


Si se encuentra usted con una reacción poco propia de mi que considere alarmante, y se siente ofendid@, es en realidad su problema.

Atentamente,

Yaiza

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Oscuro

Eres un vampiro de la noche sobrevolando mis pesadillas.

Te dejo hacer y mi angustia crece.

Intento cazarte y mi tacto te pulveriza.

Me elevas a lo más alto… y me sueltas.

Y duele, duele ver como te alejas. Llevo tu veneno ponzoñoso corriendo por mis venas.

Pero vuelves, siempre vuelves.

Y no para bien.

Se acaba

Abrázame amor, antes de que ya no quiera volver a abrazarte.

Porque por más que busco, no encuentro calidez en tus brazos. No hay amor en tu pecho, por más que lo intento.

Se cierran las alas, se acaban las ganas.

Se vuelve temporal lo que fue eterno.

Se escurre entre mis dedos la ilusión por volver a abrazarte

algún día.

Oscuridad

Me besas, y tus besos saben a mar en un día de tormenta. Oscuros y gélidos como la muerte me envuelven.

Pero yo me sacudo la ropa para acudir a tu encuentro y fundirme contigo en un abrazo, que duele como miles de cristales rompiéndose contra las rocas dónde siempre te espero.

Camino descalza y desnuda, porque camino sobre las aguas oscuras de tu alma, que es la mía.

📸 Período de Valeria van der Ko

Se busca…

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Photo by Ketut Subiyanto on Pexels.com

 

Mujer en plena expansión busca amante.

Requisitos deseados:

  • Capacidad de negociación.
  • Franqueza y sinceridad.
  • Persona dialogante y participativa.
  • Dominio de la lectura entre líneas.
  • Complicidad.
  • Sentido del humor.
  • Experiencia mínima: al menos diez años en puestos similares.
  • Buena conversación y capacidad de escucha.
  • Orientación a la efectividad y equilibro en la gestión calidad/tiempo.
  • Dominio del paquete (Office)

El candidato debe implicarse firmemente con «la compañía». A cambio ésta ofrece flexibilidad y libertad de horarios a la hora de realizar sus tareas.

Se valorará actitud pro activa y positiva.

Diseñará e implementará la estrategia a corto, medio y largo plazo en colaboración con «la compañía». El candidato se responsabilizará, además, de alcanzar los objetivos fijados, coordinando todas las áreas que la componen.

Asegura la calidad final del producto de acuerdo con las especificaciones.

Interesante política retributiva.

Las personas interesadas en participar en el proceso de selección pueden enviar su currículum y carta de presentación a evadesdeelparaiso@hotmail.com.

Abstenerse los que no cumplan los requisitos.

Marido y mujer



En el concurrido solarium de un hotel, Eva se incorpora en su hamaca.

A su lado, Pablo la imita.

Le roza distraído el brazo y se levanta con una sonrisa, procurando que se fije en su erección.

Ella lo sigue con la mirada hasta que llega a los lavabos y entra, no sin antes girarse a modo de invitación.

Duda, pero.. ¿no están para eso las vacaciones?

Lo sigue y lo encuentra listo para un encuentro rápido y delicioso que sabe a sol en la piel y cloro en el pelo.

Manos rápidas y expertas, susurros al oído y gemidos ahogados.

Uñas que se clavan y dientes que muerden y se comen a bocados el hastío estival.

El orgasmo llega como una tempestad inevitable, y Eva se esfuerza por volver pronto a la realidad para no levantar sospechas.

Se coloca como puede el bikini y sale primero.

Vuelve radiante a la piscina, dónde se reúne con su marido y sus hijas.

Probablemente mañana intentará un nuevo encuentro con Pablo.

O como se llame…

 

De mis tiempos, María Elena Walsh



En mis tiempos había tiempo.
Recuerdo bien que por ejemplo
la higuera derramaba esparcimiento
y una rosa nos duraba
mucho más que cualquier empleo.
Por otra parte las siestas
se pedían prestadas a la muerte.

Quizás el tiempo era como las frutas,
se regalaba a los vecinos
después de verlo madurar.
Se compartía en las veredas,
entre abanicos y señores
de sosegada camiseta,
mientras parsimoniosamente
iban escobas y venían
amontonándolo como importante.
Y la eternidad, sentadita
en su silla de paja, porque sí.

Es que era siempre tan temprano
y tan segura la abundancia,
la inundación de treguas oportunas,
que se guardaba el tiempo en los sombreros
y un día se lo derrochaba todo
en un solo saludo, saludando.

Uno viajaba en libro a todas partes
y visitaba diferentes ocios:
el de al lado, el de enfrente, el de las tías.
No se había inventado
el maleficio de la prisa, no.
De ninguna manera. Los espejos
esperaban de sobra
que uno peinara su pausado pelo,
que uno se terminara de encontrar.

El tiempo era un perfume y no venía
nadie a medirlo ni guardarlo en cajas.
Los trenes todo lo que hacían
era aludirlo en los horarios.

Se podía llorar a gusto
porque eran lentos los rincones,
o quizás porque había aún macetas
donde depositar una lágrima
sin que las flores se opusieran.
O porque la llovizna hablaba
en un idioma sin resentimiento.

Todos usaban tiempo y lo perdíamos,
cómplices de su lujosa concurrencia,
y hasta el hastío
era un modo de ser de los balcones
que enternecía delicadamente.

Creo que todavía queda un poco
de tiempo verdadero, pero lejos.
Pero muy lejos, en algunos patios,
refugiado en aljibes.
Se queda todavía en niños solos
que reinan sobre umbrales
y en la lustrada majestad del gato.
Supongo, ya no sé, nada sabemos.

Tiempo sin ser castigo.
Yo llegué a conocerlo: está enterrado
en lo más vivo de mi corazón.

Después vinieron los Relojes.

Finales

Yo lo quise, supongo.

Y digo «supongo» porque entiendo que eso no era amor.

Llamar amor al miedo, la tristeza y la soledad es blasfemia.

Él me quiso. Sí, diría que me quiso.

Porque de eso se trataba, de querer.

Querer en el sentido de capricho, pasajero…

Él me quiso mucho. Y yo nunca lo quise.

Yo más bien lo amaba.

Y eso fue todo.